Dos años, tres meses y cuatro días después de aquella noche aciaga ante Saúl Alvarez, el sinaloense Julio César Chávez Jr regresó a los cuadriláteros para retomar una carrera que podría encumbrarlo de nuevo si tiene esa fortaleza de tomar todo esto con más disciplina y seriedad.
Al menos en su retorno demostró que sus deseos son muy sólidos, con todo y los cuestionamientos que levantó la poca calidad y oposición que brindó su adversario Evert Corona, un colombiano que no presentaba un mal récord pero que tampoco se había visto muy bien en sus últimos cinco combates.
Haberlo noqueado en el primer asalto significó mucho para el hijo de la leyenda, pero al mismo tiempo contraproducente. El ex campeón mundial mediano fue el menos culpable de que Corona se doblara escasos segundos después de iniciada la reyerta. La ola de críticas que se han convertido en su sombra después de aquel revés con el “Canelo” no se hizo esperar en las redes sociales.
Julio debió haberlo boxeado al menos en los dos primeros capítulos antes de descargar esos poderosos golpes que no lanzó frente a Saúl y que mucho le criticaron. Pero hay que recordar que las condiciones fueron totalmente diferentes. En la tan famosa y esperada contienda con Alvarez dejó todo en el gimnasio cuando sentenció su suerte aprobando un peso del que sabía no iba a recuperarse jamás y que concedía muchas ventajas al adversario.
Chávez Jr. enseñó ahora un cuerpo diferente y bien trabajado, con otra actitud, pero en una categoría de la que parece no poder librarse, al menos que haga un trabajo más exigente. Pelear en las 175 libras o más no parece ser lo más prudente, aunque su físico parece dictárselo.
OTRA PELEA.- Julio quiere recuperar el tiempo perdido y ahora exige mayor actividad. Por eso, aprovechando que toda la condición física que consiguió para enfrentar a Corona quedó almacenada, levantó esa misma noche la mano pidiendo un segundo combate a corto plazo.
Platicando con él durante un entrenamiento en Culiacán, me comentaba que está listo para subir de nuevo al ring en septiembre y que tanto su padre como su agente están en búsqueda del rival. Chávez desea realizar dos combates más antes de que concluya el año, y quiere que el segundo de ellos pudiera ser por un campeonato.
Esto confirma que su mentalidad y actitud es muy diferente. El Junior tiene todavía el tiempo suficiente para demostrar que puede y debe estar en la élite del boxeo universal, que todo lo que arrastró después de su caída con Alvarez ya pertenecen al pasado y que quiere hacer valer el apellido de su ilustre padre.
Pelear con Daniel Jacob quien en mayo pasado cayó con el “Canelo” es una buena posibilidad pero no de inmediato, creo yo. Esa podría ser después de septiembre una vez que haya tomado ritmo y recuperado más confianza, porque el norteamericano con todo y que sucumbió por puntos con Alvarez no deja de ser un rival de alto voltaje.
Bajar a las 168 libras, cuya categoría asegura dar con mucho trabajo en el gimnasio, se toparía de nuevo con el propio “Canelo”, el británico Callum Smith (26-0, 19 Ko), el estadounidense Anthony Dirrel (31-1-1, 24 KO) o los también invictos Caleb Plant (EU) que tiene 19-0 con 11 KO y el británico Joe Saunders con palmaré de 28-0 y 13 KO.
En los super pesados, con excepción del canadiense Jean Pascal, encontraría un muro europeo y específicamente de rusos con Dmitry Bivol (16-0, 11 KO), Oleksandr Gvozdyk (17-0, 14 KO), Artur Beterbiev (14-0, 14 KO) y Sergey Kovalev (33-3-1, 28 KO).
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