Trigésima Cuarta Parte.
HISTORIA DE LA LIGA INVERNAL VERACRUZANA
(1957/58). Por CESÁREO SUÁREZ NARANJO.-
A estas alturas, cuando ya he avanzado un buen trecho en estas remembranzas de nuestro beisbol invernal "de ayer", debo hacer un reconocimiento reiterado a las fuentes de donde he recogido la información necesaria; desde la "Guía" de Kid Alto, pasando por lo comentado por Tommy Morales; lo contenido en los anuarios de The Sporting News, hasta las páginas de Internet (sin que haya podido establecer, con certeza, quien fue su autor, aunque tenido que en ellas pudieron haber contribuido don Alfonso Araujo Bojórquez - lo que sería bastante lógico, por ser el decano de la crónica beisbolera en la Costa del Pacífico; o el Ing. Manuel de Jesús Sortillón Valenzuela e, incluso, una persona cuyo nombre - Jesús Durán Santeliz - aparece en algunas partes) donde se habla principalmente del beisbol de la Liga de la Costa del Pacífico, hasta que ocurrió "la debacle" (si acaso no total) al darse el abandono de dos equipos en cada de esos principales circuitos.
De alguna forma, un Juego de Estrellas puede hacer olvidar (aunque sea un poco) a los aficionados la problemática que se estaba viviendo en ambas ligas, pues no es de creerse que estuvieran ignorantes de la situación o que permanecieran indiferentes. Al aficionado de verdad le llega todo eso. Y hasta sufre cuando se queda sin su espectáculo favorito.
Pero vayamos, directamente, a lo que se dio en estos Clásicos de "media temporada". Dicha página virtual, dice que se "pactaron las fechas y lugares donde se celebrarían los encuentros". He aquí entonces la nota, que transcribimos (y adecuamos de forma apropiada):
"LOS JUEGOS DE ESTRELLAS DE 1957. Este tradicional evento de Estrellas, contra viento y marea se desarrolló felizmente en ambos escenarios; tocaba el turno en esta ocasión de celebrar el juego en Puebla y Hermosillo pero por los problema que atravesaba el club "naranjero" el partido se trasladó a Los Mochis. El primer juego se celebró el día 10 de diciembre en el Estadio Olímpico (?) de Zaragoza ante 18,700 aficionados (una muy buena entrada).
(Es pertinente señalar que no podemos imaginar eso de que "le tocara el turno" a la ciudad de Puebla, como se dice, cuando que ya, apenas en la temporada anterior, se había celebrado, ahí mismo - en el Estadio Ignacio Zaragoza - uno de los dos juegos estelares; y, más precisamente, el martes 9 de Enero de 1957, y que hicimos constar en el capítulo #30 de esta serie). Haciendo a un lado lo anterior, veamos como llegaron los equipos a esta confrontación:
Por la Costa del Pacífico - comandados por Hub Kittle - este fue el orden al bat inicial: Barney “Grillo” Serrel en la segunda; Leo Rodríguez en la antesala; Don Miles en el jardín central; Felipe Montemayor jardín derecho; Leon “Duke” Carmel jardín izquierdo; Ángel Castro primera base; Miguel “Pilo” Gaspar receptor; Héctor “Chero” Mayer paradas cortas; y Marcelino Solís, pitcher. Entraron al relevo Miguel Sotelo, Donald Schaeffer, Bob Clear y Bob Miller, quien fue el ganador.
La Liga Invernal Veracruzana, con Jim Baumer como manager, contó con: Mauro “Bailarina” Ramírez en la tercera; George Anderson por la segunda; Fernando “Pata de Loro” Arrieta pradera derecha; Larry Stankey en la intermedia; Eddie Moore jardín central; Vernon Piver receptor; Andrés Tanaka jardín izquierdo, Jorge Fitch short stop, y Eddie Locke como lanzador. Fue relevado por Bob Giallombardo, Aarón Flores y el derrotado Tomás Herrera.
Antes de referirnos a las incidencias más sobresalientes del partido, le pregunto: ¿Ya cayó en cuenta de quien fue el "tipo" que inició el juego cubriendo la intermedia por el conjunto jarocho? ¿Quien sería este George (Lee) Anderson? Pues, nada menos - de todos lo que estuvieron en este encuentro - el que tendría mayor renombre, pues era "Sparky", el famoso (años después) manager de la "máquina roja" de Cincinnati, en la década de los setenta. Más, en esos momentos, era solo un regular jugador de cuadro, que pasó la mayor parte de su carrera en las ligas menores.
Dicho lo anterior, veamos lo que sucedió: "La primera carrera fue anotada por el “Chero” Mayer después de un hit y doblete de Marcelino Solís; en la tercera Felipe Montemayor conecta HR solitario para sumar dos carreras; pero en el cierre la Veracruzana le da la vuelta al marcador con tres anotaciones saliendo del montículo Solís, y entró Sotelo.
En el quinto La Costa del Pacífico empata a tres con doblete de Leo Rodríguez y hit de Dick Johnson. En el séptimo los costeños se van arriba con un triple de Leon Carmel trayéndose dos carreras, anotando él mismo la sexta con hit de John Waters. Sin embargo en el séptimo los Veracruzanos se acercan con dos carreras luego de un doblete de Jorge Fitch y en el octavo Steve Boros manda la bola al otro lado de la cerca para el angustioso empate a 6, para que en la décima, con una base por bolas al cátcher Tom Yewcic y globito de hit de Burro Hernández que Yewcic aprovechó para llegar a tercera, seguido de un fly de sacrificio de Leo Rodríguez, impulsando la carrera del triunfo, 7 a seis. Los de la Costa conectaron 15 imparables, por 10 de los veracruzanos.
Una semana después, el martes 17 de Diciembre, tocándole la localía a la selección de la Costa - teniendo como escenario el parque de Los Mochis - veamos como se desarrolló el partido, en sus momentos mas destacados, (sin que tengamos las alineaciones de los equipos): Únicamente podemos decir que iniciaron en el montículo Miguel Sotelo, por la Costa; y Bob Giallombardo, por la Invernal. A Sotelo le siguió Bob Clear, Marcelino Solís (quien, a la postre, cargó con la derrota), Don Schaeffer, Bob Miller y Ted Thiem. Y, en cuanto a los veracruzanos, a Giallombardo le siguieron Aarón Flores (el pitcher ganador) y cerró Eddie Locke.
El juego terminó con la victoria para el conjunto de la “Invernal Veracruzana”, con un marcador de dos a una. Fue hasta la séptima entrada cuando se anotó la primera carrera producto de un doblete de Vernon Piver y triple de Mario Ariosa. En el noveno, la Veracruzana anota la segunda producto de un error de Héctor Mayer, a quien "coló" un batazo de Ariosa y luego un sencillo de “Cañitas” Moreno (de Ariosa - dice el recopilador - "que corrió al estilo de Enos Slaughter". Y de éste, cuando realizó su "hazaña", los comentaristas especializados la compararon con lo hecho "por Paul Revere"). La Costa se sacudió la blanqueada en la novena entrada con cuadrangular de Felipe Montemayor a los lanzamientos de Eddie Locke.
Sin el deseo de ser demasiado puntilloso, quiero decir que una parte de las notas dice que la asistencia de los aficionados para este encuentro fue de "dos mil y pico de fanáticos que llenaron (sic) el parque local en esta jornada, se retiraron un tanto desilusionados por la derrota de sus colores, pero satisfechos por otro lado después de haber digerido ("saboreado" suena mucho mejor) un espléndido duelo de pitchers".
Pero, en otro lado, se dice (palabras textuales): "En verdad que el entradón merecía el susto, pues había más de 5,000 personas y una cola de horror". Y comenta Jesús Durán Santeliz (a quien ya citamos líneas arriba) lo que le expresara Emilio Ibarra, presidente de los Cañeros de Los Mochis: "¡La entrada más brutal que he visto!" (sic).
“Con este juego”, dice el recopilador, "los cartones quedaron al parejo, con cuatro victorias por bando; siendo el último Juego de Estrellas celebrado entre ambos circuitos" Eso fue, escuetamente, lo que sucedió en estos Clásicos.
Como espectáculo adicional, y previo a este partido, se realizaron "pruebas de campo". En el tiro de jom a segunda, el catcher de la Invernal, Dick Stieglitz pasó sobre su compañero Vernon Piver, y los "costeños" Pilo Gaspar y Tom Yewic, al meter dos tiros por en medio de la llanta.
En el tiro del jardín al homeplate, el Clipper Felipe Montemayor les ganó la competencia a John Waters, Pata de Loro Arrieta (¿con que brazo, el veteranísimo Fernando?), Bill Johnson, Pancho (sic) Thomas y Nat Carlon. Montemayor ganó también el bateo largo perdiendo dos pelotas tras la cerca, en contra de Leon Carmell, Thomas y Stieglitz. Y en la vuelta al cuadro "en ochenta días, perdón, en menos tiempo" (chiste del recopilador), dominó Steve Boros de la Invernal después de empatar en 14 segundos tres décimos con nuestro John Waters, cuando deshicieron el empate echando una carrera de segunda a home. (Para mi, que Boros era corpulento). Y finaliza el colega:
"Les entregaron trofeos a los ganadores de las pruebas y a los jugadores de La Costa les llevaron unas magníficas rasuradotes Phillishave de las que distribuyen en Hermosillo Carlitos el antiguacho Monge y el estimado Sergio Acevedo".
Vamos a dejar, para el “próximo” la historia de la Serie Final, la cual también sería la última celebrada entre los campeones de las dos Ligas Invernales. Las razones, ya las hemos expuesto con amplitud en nuestras anteriores entregas. ¡Hasta entonces! Fotos: Sparky Anderson; Barney Serrell
De alguna forma, un Juego de Estrellas puede hacer olvidar (aunque sea un poco) a los aficionados la problemática que se estaba viviendo en ambas ligas, pues no es de creerse que estuvieran ignorantes de la situación o que permanecieran indiferentes. Al aficionado de verdad le llega todo eso. Y hasta sufre cuando se queda sin su espectáculo favorito.
Pero vayamos, directamente, a lo que se dio en estos Clásicos de "media temporada". Dicha página virtual, dice que se "pactaron las fechas y lugares donde se celebrarían los encuentros". He aquí entonces la nota, que transcribimos (y adecuamos de forma apropiada):
"LOS JUEGOS DE ESTRELLAS DE 1957. Este tradicional evento de Estrellas, contra viento y marea se desarrolló felizmente en ambos escenarios; tocaba el turno en esta ocasión de celebrar el juego en Puebla y Hermosillo pero por los problema que atravesaba el club "naranjero" el partido se trasladó a Los Mochis. El primer juego se celebró el día 10 de diciembre en el Estadio Olímpico (?) de Zaragoza ante 18,700 aficionados (una muy buena entrada).
(Es pertinente señalar que no podemos imaginar eso de que "le tocara el turno" a la ciudad de Puebla, como se dice, cuando que ya, apenas en la temporada anterior, se había celebrado, ahí mismo - en el Estadio Ignacio Zaragoza - uno de los dos juegos estelares; y, más precisamente, el martes 9 de Enero de 1957, y que hicimos constar en el capítulo #30 de esta serie). Haciendo a un lado lo anterior, veamos como llegaron los equipos a esta confrontación:
Por la Costa del Pacífico - comandados por Hub Kittle - este fue el orden al bat inicial: Barney “Grillo” Serrel en la segunda; Leo Rodríguez en la antesala; Don Miles en el jardín central; Felipe Montemayor jardín derecho; Leon “Duke” Carmel jardín izquierdo; Ángel Castro primera base; Miguel “Pilo” Gaspar receptor; Héctor “Chero” Mayer paradas cortas; y Marcelino Solís, pitcher. Entraron al relevo Miguel Sotelo, Donald Schaeffer, Bob Clear y Bob Miller, quien fue el ganador.
La Liga Invernal Veracruzana, con Jim Baumer como manager, contó con: Mauro “Bailarina” Ramírez en la tercera; George Anderson por la segunda; Fernando “Pata de Loro” Arrieta pradera derecha; Larry Stankey en la intermedia; Eddie Moore jardín central; Vernon Piver receptor; Andrés Tanaka jardín izquierdo, Jorge Fitch short stop, y Eddie Locke como lanzador. Fue relevado por Bob Giallombardo, Aarón Flores y el derrotado Tomás Herrera.
Antes de referirnos a las incidencias más sobresalientes del partido, le pregunto: ¿Ya cayó en cuenta de quien fue el "tipo" que inició el juego cubriendo la intermedia por el conjunto jarocho? ¿Quien sería este George (Lee) Anderson? Pues, nada menos - de todos lo que estuvieron en este encuentro - el que tendría mayor renombre, pues era "Sparky", el famoso (años después) manager de la "máquina roja" de Cincinnati, en la década de los setenta. Más, en esos momentos, era solo un regular jugador de cuadro, que pasó la mayor parte de su carrera en las ligas menores.
Dicho lo anterior, veamos lo que sucedió: "La primera carrera fue anotada por el “Chero” Mayer después de un hit y doblete de Marcelino Solís; en la tercera Felipe Montemayor conecta HR solitario para sumar dos carreras; pero en el cierre la Veracruzana le da la vuelta al marcador con tres anotaciones saliendo del montículo Solís, y entró Sotelo.
En el quinto La Costa del Pacífico empata a tres con doblete de Leo Rodríguez y hit de Dick Johnson. En el séptimo los costeños se van arriba con un triple de Leon Carmel trayéndose dos carreras, anotando él mismo la sexta con hit de John Waters. Sin embargo en el séptimo los Veracruzanos se acercan con dos carreras luego de un doblete de Jorge Fitch y en el octavo Steve Boros manda la bola al otro lado de la cerca para el angustioso empate a 6, para que en la décima, con una base por bolas al cátcher Tom Yewcic y globito de hit de Burro Hernández que Yewcic aprovechó para llegar a tercera, seguido de un fly de sacrificio de Leo Rodríguez, impulsando la carrera del triunfo, 7 a seis. Los de la Costa conectaron 15 imparables, por 10 de los veracruzanos.
Una semana después, el martes 17 de Diciembre, tocándole la localía a la selección de la Costa - teniendo como escenario el parque de Los Mochis - veamos como se desarrolló el partido, en sus momentos mas destacados, (sin que tengamos las alineaciones de los equipos): Únicamente podemos decir que iniciaron en el montículo Miguel Sotelo, por la Costa; y Bob Giallombardo, por la Invernal. A Sotelo le siguió Bob Clear, Marcelino Solís (quien, a la postre, cargó con la derrota), Don Schaeffer, Bob Miller y Ted Thiem. Y, en cuanto a los veracruzanos, a Giallombardo le siguieron Aarón Flores (el pitcher ganador) y cerró Eddie Locke.
El juego terminó con la victoria para el conjunto de la “Invernal Veracruzana”, con un marcador de dos a una. Fue hasta la séptima entrada cuando se anotó la primera carrera producto de un doblete de Vernon Piver y triple de Mario Ariosa. En el noveno, la Veracruzana anota la segunda producto de un error de Héctor Mayer, a quien "coló" un batazo de Ariosa y luego un sencillo de “Cañitas” Moreno (de Ariosa - dice el recopilador - "que corrió al estilo de Enos Slaughter". Y de éste, cuando realizó su "hazaña", los comentaristas especializados la compararon con lo hecho "por Paul Revere"). La Costa se sacudió la blanqueada en la novena entrada con cuadrangular de Felipe Montemayor a los lanzamientos de Eddie Locke.
Sin el deseo de ser demasiado puntilloso, quiero decir que una parte de las notas dice que la asistencia de los aficionados para este encuentro fue de "dos mil y pico de fanáticos que llenaron (sic) el parque local en esta jornada, se retiraron un tanto desilusionados por la derrota de sus colores, pero satisfechos por otro lado después de haber digerido ("saboreado" suena mucho mejor) un espléndido duelo de pitchers".
Pero, en otro lado, se dice (palabras textuales): "En verdad que el entradón merecía el susto, pues había más de 5,000 personas y una cola de horror". Y comenta Jesús Durán Santeliz (a quien ya citamos líneas arriba) lo que le expresara Emilio Ibarra, presidente de los Cañeros de Los Mochis: "¡La entrada más brutal que he visto!" (sic).
“Con este juego”, dice el recopilador, "los cartones quedaron al parejo, con cuatro victorias por bando; siendo el último Juego de Estrellas celebrado entre ambos circuitos" Eso fue, escuetamente, lo que sucedió en estos Clásicos.
Como espectáculo adicional, y previo a este partido, se realizaron "pruebas de campo". En el tiro de jom a segunda, el catcher de la Invernal, Dick Stieglitz pasó sobre su compañero Vernon Piver, y los "costeños" Pilo Gaspar y Tom Yewic, al meter dos tiros por en medio de la llanta.
En el tiro del jardín al homeplate, el Clipper Felipe Montemayor les ganó la competencia a John Waters, Pata de Loro Arrieta (¿con que brazo, el veteranísimo Fernando?), Bill Johnson, Pancho (sic) Thomas y Nat Carlon. Montemayor ganó también el bateo largo perdiendo dos pelotas tras la cerca, en contra de Leon Carmell, Thomas y Stieglitz. Y en la vuelta al cuadro "en ochenta días, perdón, en menos tiempo" (chiste del recopilador), dominó Steve Boros de la Invernal después de empatar en 14 segundos tres décimos con nuestro John Waters, cuando deshicieron el empate echando una carrera de segunda a home. (Para mi, que Boros era corpulento). Y finaliza el colega:
"Les entregaron trofeos a los ganadores de las pruebas y a los jugadores de La Costa les llevaron unas magníficas rasuradotes Phillishave de las que distribuyen en Hermosillo Carlitos el antiguacho Monge y el estimado Sergio Acevedo".
Vamos a dejar, para el “próximo” la historia de la Serie Final, la cual también sería la última celebrada entre los campeones de las dos Ligas Invernales. Las razones, ya las hemos expuesto con amplitud en nuestras anteriores entregas. ¡Hasta entonces! Fotos: Sparky Anderson; Barney Serrell

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