Que un abridor ponche a 20 rivales en un juego es una de las gestas más raras del béisbol.
En la historia de las Grandes Ligas, ha habido 23 juegos perfectos y 18 jornadas de cuatro jonrones de un mismo bateador, pero en apenas cinco ocasiones un lanzador ha guillotinado a 20 sin necesidad de tirar más de nueve innings. (Disculpas a Tom Cheney, quien ponchó a 21 en 16 entradas el 12 de septiembre de 1962.)
Estos son los cuatro serpentineros que lo han logrado:
Roger Clemens, Medias Rojas
29 de abril de 1986 vs. Marineros
18 de septiembre de 1996 vs. Tigres
















